Comunicación

Las mujeres hablamos más

Me hizo gracia un comentario de Eva Hache. Con su desparpajo y vis cómica, al hilo del verso de Pablo Neruda: “Me gusta cuando callas porque estás como ausente”, fruncía el ceño mientras compartía lo que hubiera respondido al genio: “Y a mí me gusta cuando escribes… porque así no me tocas”. No sé cómo hubiese terminado la conversación. Lo de la mujer callada no le hacía gracia a la Hache, probablemente porque, como yo, considera que la mujer tiene mucho que decir, como el hombre.