EL DESEO DE CAMBIO Y LAS EXCUSAS

De la fantasía a la realidad venciendo temores y excusas

A veces, cuando he deseado un cambio sin tomar ninguna decisión para lograrlo, me he sentido en calma y libre. Sin plan, vives en un refugio temporal y crees que estás a salvo de complicarte la vida. Lo cierto es que nos frenamos con excusas para retrasar las actuaciones que nos llevan a donde queremos ir.

Pero cuando el deseo es grande sólo estás a la espera y te pondrás en marcha cuando identifiques la señal: un pensamiento, la propia voz o la ajena, el aburrimiento, un mail o un engaño…

 

                                                 

“Y llegó el día en que el riesgo que corría por permanecer dentro del capullo era más doloroso que el que corría por florecer”

Anaïs Nin, escritora

 

 

Al hilo de los frenos, releía el libro de Napoleon Hill “Piense y Hágase Rico”. Hill entrevistó a Andrew Carnegie, el segundo hombre más rico del mundo quien le contó cómo triunfar y Napoleon Hill transmitió ese conocimiento contando con la experiencia de Henry FordThomas A. EdisonHarvey S. FirestoneJohn D. Rockefeller.

Los temores son fantasmas a neutralizar

 

 

Los temores son estados mentales controlables, fantasmas que influyen en tu destino económico, profesional o social igual que lo hacen los pensamientos intencionados.

 

 

 

Los 6 temores de Napoleon Hill

1. Temor a la pobreza: Si deseas riqueza no aceptes circunstancias que te lleven a la pobreza. Reconocerás este  temor si te falta ambición, si  aceptas cualquier compensación, si te falta iniciativa, si disculpas tu fracaso, si críticas a quien prospera, si gastas más que ganas, si esperas un momento mejor…

2. Temor a la crítica: Te resta confianza y limita tu individualidad. Lo puedes reconocer si te falta ambición y decisión, si no expresas tu opinión ni revisas las opiniones ajenas, si buscas  impresionar, si imitas a otros.

3. Temor a la mala salud: Cuando continuamente hablas de enfermedades, pruebas, operaciones, accidentes, dietas, ejercicio, medicinas, muerte, funeral…

4. Temor a perder el amor: Si sientes celos y ves defectos en otros sin justificación.

5. Temor a la vejez: Si tienes complejo de inferioridad, te disculpas por tu edad, no actúas. Si aparentas ser más joven de lo que eres…

6. Temor a la muerte: Cuando piensas más en la muerte que en aprovechar la vida.

Cuando estos temores nos acechan nos auto-engañamos.

Demasiadas excusas – Elaboración propia del libro “Piense y Hágase Rico”

Salud  Si tuviera buena salud … estuviera más delgado … hiciera más ejercicio … controlara el estrés … no fumara… Dinero Si fuera rico … ahorrara … pagara mis deudas… no hubiera perdido dinero…  Circunstancias Si fuera más joven … viviera en otro lugar … hubiera tenido oportunidades …  fuera afortunado… fuera una época mejor

Pareja y familia Si no tuviera pareja ni familia …Si hubiera tenido otra familia … Si mi familia me entendiera … Si me casara con … Libertad Si pudiera hacer lo que quiero … Si tuviera libertad … Si no tuviera pasado …

Si tuviera formación, talento o la personalidad de… Trabajo Si tuviera un empleo … mi jefe me apreciara … tuviera menos trabajo El tiempo Si tuviera tiempo … pudiera descansar … aprovechara la oportunidad … 

Si los demás … me ayudaran … me escucharan … supieran qué siento … estuvieran a mi favor…  

Si yo… tuviera menos preocupación … me  hiciera valer … me comunicara mejor … fuera más seguro… conociera a la persona adecuada … no hubiera fracasado … no postergara … fuera inmune a las críticas…

 

No te pongas excusas

Recuerdo una conversación con un Comité de Dirección a quien no le encajaban los valores de compañía presentados tras consultar con muchas personas de la organización. Nos decían que por qué eran 5 valores y no más o menos. Respondimos que existía autonomía en cada valor y, por tanto, no integrábamos unos en otros. No considerábamos que faltara ninguno. Tras varios días sin que aflorara la verdadera causa de resistencia todo se solucionó cuando dijimos que el mayor porcentaje de compañías del sector tenía 5 valores. Había excusas ocultas que superaron aunque no fueron compartidas y se zanjó así el asunto.

3 ideas prácticas para cambiar:

  • Identifica tu pensamiento limitante y pregúntate cuánto tiene de fantasía y de realidad
  • Si reconoces que es una excusa ignórala, no dejes que te detenga.
  • Comprométete con tu deseo de cambio y actúa.

 

 

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